sábado, 6 de diciembre de 2008

Reflexiones, a diestra...y siniestras (Primera parte)

Cuando leo las palabras de María lilia Genta (la "gran Mamma", según el "el Tata"), hija de Jordán Bruno Genta, esposa de Mario Caponnetto, cuñada de Antonio Caponnetto (nazi vernáculo, antisemita y director de "Cabildo") y activa militante del progenocidio y la reivindicación del Proceso, no puedo dejar de hacerme algunas preguntas: ¿quién es "Monseñor"?, ¿quienes son los que "pertenecen a la misma madriguera"?, ¿ A que sector del peronismo pertenecen los " peronchos que venían con el bombo"?, ¿ quienes son los peronistas que "provienen del lado de Tacuara o similar"?, ¿si cómo dicen algunos: el número no importa; porqué les preocupa que este año haya habido menos gente?...Poco a poco y conforme uno comienza a conocer la fauna fascista autóctona que se esconde detrás de slogans cómo la "memoria completa", la "verdadera historia", la "pacificación nacional" o la "reconciliación", aparecen las respuestas; porque, cómo dijo el cantor, "las cosas se cuentan solas, sólo hay que saber mirar", miremos:
"Queridos todos, Cari amici (aunque algunos no parecen tener talante de amigos):
Debimos, me incluyo, haber roto las p… (perdón, paciencia) de tal suerte que hasta Monseñor (que es el que primero lee los emails) un día gritó: ¡¡¡basta, no los aguanto más!!! Bueno, parece que reconsideró su actitud ¿en honor de bellos perfiles? Si me permiten, quiero hacerles llegar algunas reflexiones.
1) Los especialistas en joder y criticar, paren la mano. A pesar de nuestros problemas el acto fue un triunfo. Esto me afirma en que la Causa es justa. Actualmente un acto tiene trascendencia cuando logra repercusión en los medios. Ninguno de los actos anteriores tuvo tanto impacto mediático. La escuché no menos de seis veces a Gabriela hablar de Horacio Fernández Cutiellos, con mucho dolor y patetismo (yo prefiero un estilo más sobrio, con menos afectividad; pero la entiendo a Gabriela; en nuestra familia la muerte de Horacio es la que nos pegó más cerca después de la de papá; además, cuando lo de La Tablada mis hijos eran adultos).
2) Todos nos equivocamos. Ni sé si recuerdan pero no somos Dios; por lo tanto, no tenemos el don de la inerrancia y todos tenemos defectos y cometemos pecados o pecadillos. ¿Alguien quiere tirar la primera piedra?
3) Lo que es intolerable es la soberbia. “Si no lo hago yo, está mal; si lo hago yo todo sale bomba”. Sobre todo eso de soplarle a los de afuera: “esto lo hice yo por eso salió bien”; “aquello salió mal porque lo hizo fulano”.
4) Por enésima vez les ruego que moderemos las antipatías personales en aras del bien común -y esto va para todos, no sólo para los soberbios-. Es una cuestión táctica, aparte de algo moralmente deseable.
5) Cuando la soberbia, la crítica despectiva y destructiva, el sacar los trapos al sol delante de extraños, etc., vienen de aquellos que pertenecen a mi misma “madriguera”, me producen más daño.
6) Mario y yo tenemos edad para ser los padres de todos; creo que nunca los hemos destratado ni intentamos imponer nuestros pareceres sino sólo sugerirlos. Será porque somos viejos, tal vez.
7) Queridos todos, mi alma “gorila” me dice que sí, que hubo menos gente pero fue porque los “peronchos” que venían con el bombo, desde lo de Rucci se alinean con los gremialistas. Era de esperar. La lucha de estos años ha conseguido mucho, muchísimo. Algún día estaremos todos juntos, pero falta mucho. Tiempo al tiempo. Por supuesto que hubo peronistas, pero son los que provienen del lado de tacuara o similar que son antes nacionalistas que cualquier otra cosa.
8) Debemos perfeccionar los temas de organización, escucharnos entre nosotros y no cortarnos solos y decirnos todo lo que concierna al acto. Me parece que en los últimos días no hubo mucha comunicación por lo menos en lo que a mí respecta; y los que hablaban lo hacían para decir algo malo de otro. Por amor o por conveniencia para la Causa tenemos que aguantarnos. Si no podemos tenernos amor (que sería lo mejor y lo deseable) por amor a nuestros muertos, a nuestros presos y, sobre todo, a la Patria. Paremos la mano o nos vamos al c… Besos y abrazos,
Lis.
PD: No crean que soy boluda; a veces me hago por la paz. "
Con estas "reflexiones", María Lilia Genta (Lis) evaluó el acto del 6 de octubre en Plaza San Martín. Sí, ese en el que estuvo invitado Biondini con sus pelados.Por supuesto, los que las tengan o crean tenerlas, pueden aportar respuestas. Yo por mi parte creo tener al menos una: "monseñor", no es Baseotto.

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