martes, 30 de marzo de 2010

De la tragedia a la farsa

Cada 24 de marzo moviliza, por suerte. Emociones, pasiones, temores, odios y amores se exacerban, entran en ebullición y hasta, por que no, explotan.
Cada marcha, hoy diversa y polarizada, pero siempre multitudinaria, nos impulsa y marchamos, marchamos hacia adelante y marchar nos une. Algunos pedirán mas, mejores y más rápidos juicios; otros, castigos más severos, pero todos coinciden el algo: la impunidad no es una opción.
A la par de ese fundamental acontecimiento suceden otras cosas, y entre esas otras cosas que suceden, algunas están íntimamente relacionadas con él. Y son esas cosas las que por trágicas algunas y patéticas otras, nos hacen sentir que vamos por el único camino posible, el de la memoria, la verdad y la justicia.
Quisiera referirme a tres de esas "otras cosas" que suceden mientras la polvareda que siempre, por suerte, levanta el 24 de marzo no termina de asentarse.
La primera, si se quiere anecdótica, es a la vez tragicómica; las otras dos son graves y dolorosas. No obstante, las tres están referidas al mismo tema: los horribles y sus herederos.

La farsa
Aunque liviana, trivial, anecdótica y con connotaciones tragicómicas, la primera de ellas no deja de tener su lado trágico y escabroso. Me refiero al televisivo duelo profusamente promocionado por las habituales páginas web de la PPP ( PereGilada Procesista y Progenocida) entre Luis Labraña y Marcelo Parrilli. De cada uno de los contendientes basta decir que del primero no hay ni mucho ni bueno que contar: el apodado "montonero de la Pando", se dice ex montonero, ex exiliado, licenciado en quién sabe qué cosa, que vive de un currito que se hizo con un "centro cultural" en el barrio de Boedo y que actualmente "invierte" uno que otro fin de semana en ir a visitar a sus "ex enemigos"militares que están encarcelados, con los que comparte algún que otro asadito bien regado, me imagino que de postre un infaltable "vigilante". Cómo charla de sobremesa no se narran...¿ historias de aparecidos?. No, las que se narran son de desaparecidos.
El segundo de los contendientes es un abogado de izquierda, colaborador del CELS, antikirchnerista a ultranza, que tiene el orgullo de haber sido, junto a Jorge Baños y Luis Zamora, uno de los abogados que se animaba a presentar un habeas corpus cuando todos se cagaban, estoy hablando de cuando todavía "gobernaba" la dictadura y todavía desaparecía gente. Había que animarse.
Hecha ésta breve semblanza de los contendientes, hablemos del duelo en sí. En la mesa de Mariano se vio a un Labraña mas joven que el de la foto que ilustra este escrito, con la mano en la boca, balbuceante, acosado por una cantidad de tics nerviosos y...por los nervios, repitiendo siempre la misma cantinela - argumento que repite cualquier miembro de la PPP: "que no son 30.000 sino apenas 12.000", "que fue una guerra", "que ambos bandos mataron gente", "que somos todos argentinos"; "que hay que perdonar y pacificar" y toda la sarta de boludeces que repiten hasta el cansancio. Algo para destacar, se dijo con "las manos manchadas con sangre". El "montonero modelo", "el símbolo del perdón y la concordia", "el montonero de la Pando", se dijo con las manos ensangrentadas y sin embargo es elevado a la categoría de "ejemplo" por aquellos que dicen buscar justicia para los crímenes cometidos por la "subversión". Curioso.
La intervención del patético Labraña en el programa de Mariano Grondona, fue pobre en cantidad y en calidad. Tal vez se deba ésto a que su posición era tan insostenible cómo indefendible y reprochable. Humillado, denostado, arrollado por un Parrilli que sí sabe de lo que está hablando, se tragó sin chistar el: "repugnante, lo tuyo es repugnante", que el abogado del CELS le escupió en el medio de la jeta.
El montonero de la Pando no intentó siquiera resistir (en concordancia, tal vez, con sus amigos militares en Malvinas) los argumentos de Parrilli. Después de un tartamudeo incontenible, optó por la mudez lisa y llana. Buena decisión. Ah, lo "acusó" de ateo, algo es algo.
Aclaro que cuando me refiero a esta situación cómo farsa, lo circunscribo exclusivamente a la actuación del fraudulento impostor Luis Labraña, "el montonero de la Pando".

Las tragedias
El lunes 29 de marzo la ministra de defensa Nilda Garré descubrió una placa en la Plaza de Armas del edificio Libertador en la que se recuerda a los soldados conscriptos desaparecidos por la dictadura genocida. Los organismos oficiales reconocen 55, aunque otros hablan de casi cien. Este acto homenaje fue además un desagravio. Un desagravio para quienes cumpliendo con una obligación como ciudadanos que les impuso la ley, fueron muertos en la ilegalidad.
Muchas veces leemos o escuchamos a los pereGiles de la pereGilada procesista y progenocida reconocer cómo sus jueces naturales a la justicia militar. Bueno, apliquemos esa misma lógica a los soldados conscriptos que estaban dentro de los cuarteles literalmente "entregados".
Para ellos, cómo para todos los detenidos desaparecidos, tampoco hubo justicia, ni militar ni ninguna. ¿Se podía decir de ellos que estaban mimetizados entre la sociedad civil? Eran soldados de uniforme alojados dentro de un cuartel. El cuento del "enemigo no identificable", "de las víctimas inocentes", "de los daños colaterales", de los "errores y excesos", una vez más se va por la cañería. La dictadura podía asesinar por ley. Regía la pena de muerte, pero el cobarde, aún con la norma de su lado, no mata de frente y, menos aún se hace cargo de lo que hace. Los soldados conscriptos asesinados por quienes vestían su mismo uniforme se transformaron, para la burocracia militar, tan sangrienta cómo cínica, en desertores. Estos "desertores" fueron el equivalente militar de los "enfrentamientos" con los que se pretendía cubrir el asesinato de la población civil.
El homenaje y desagravio para los soldados que fueron víctimas de la dictadura no cayó para nada bien en los que disfrazan sus ansias de impunidad bajo consignas tales cómo "memoria completa", "verdadera historia", "justicia para todos", "reconciliación", "pacificación" y otras mentiras por el estilo. Tan mal les cayó el acto que lo calificaron de "vomitivo", se estaba homenajeando a "soldados traidores". Sí, leyó bien, el soldado torturado y asesinado dentro de un cuartel, deviene en traidor para aquellos qué dicen anhelar una "definitiva pacificación". Puro cinismo.
Cecilia Pando, Pedro Rafael Mercado, Horacio Guglielmone, Ana Barreiro, José Luis D'angelo Rodriguez, Silvia Ibarzábal, "Inés MS", hicieron circular un mail en el que invitaba a boicotear el acto: A todos !! Cecilia y yo vamos , con algo organizado El que los tiene bien puestos que se anote!!!!!

Tome un Reliveran antes de leer para evitar el vomito.Lo hace a proposito para sacarnos una ulcera...asi que a no preocuparse...habria que hacer el contra homenaje a misma hora sobre la vereda de Azopardo 250

Homenaje a los traidores!!!

A continuación de éste verdadero llamado a la pacificación, la reconciliación, la memoria completa y concordia, se reproducía completa la publicidad que el ministerio de defensa hiciera en su página web sobre el acto. Parece que la "convocatoria" al "contraacto" no tuvo la aceptación esperada y fracasó, un poco por ésto y tal vez otro poco porque les hice saber que había reenviado la información al ministerio de defensa. Lo que se dice un verdadero asco.


Ese mismo día, el 29 de marzo de 2010, era asesinada a puñaladas una testigo clave de la causa Brusa. Silvia Suppo fue secuestrada en Santa Fe el 24 de mayo de 1977, tenía 18 años. Silvia fue torturada y violada. De las reiteradas violaciones quedó embarazada. Pero "los valientes soldados que combatían a la subversión" subsanaron ese "error o exceso" llevándola a hacerse un aborto. Su compañero, Reinaldo Hattemer, había sido secuestrado el 25 de enero de 1977 y continúa desaparecido. Una docena de puñaladas dadas en "ocasión de robo"(sic) sesgó la vida de Silvia, la que había podido sobrevivir al infierno.

Para los soldados conscriptos desaparecidos y para Silvia Suppo,nuestro homenaje. Para el impostor "montonero de la Pando", nuestro más absoluto desprecio.


En la imagen de arriba: Labraña, antes, cuando la derecha lo consideraba un "delincuente subversibo". En la imagen de abajo: Labraña, ahora, cuando la derecha lo considera un"valiente soldado de una causa equivocada".

jueves, 25 de marzo de 2010

Evaluaciones posteriores (y casi una carta abierta)

La evaluación acertada del los hechos políticos parece no ser el fuerte de la pereGilada procesista y progenocida. La derrota en las urnas (que fue solo en las urnas) del kirchenerismo, el 28 de junio de 2009, fue interpreta por los fachos irredimibles que componen el conglomerado “castrense” como el final, el acabose, la caída, el fin del “régimen”, la muerte abrupta, el fin de la “era K”, etc., etc.

Entre un kirchnerismo que “huyó para adelante” y un “bloque” opositor, que se ha tomado tan en serio su rol opositor que no puede evitar la oposición intra, las expectativas del ala derecha de la derecha se diluyeron.

El mandato interrumpido de Cristina era la ilusión, el deseo y en eso quedó; el congreso opositor que le pondría freno a la tiranía K, no es, y está muy lejos de ser. Pero las expectativas de los nostálgicos del proceso no terminaban allí, ellos iban (y todavía pretender ir) un poco más allá. Digamos que lo anteriormente enunciado era “el piso” desde dónde se partía, el techo....

El techo era la impunidad (aunque a veces creo que en la cúpula que corona el edificio ideológica de la derecha fascista, está monumento a Videla qué si bien lo no reconocen cómo le padre de la Patria, sí lo hacen cómo su salvador), metaforizada, emponchada por eufemismos, directamente disfrazada, aunque también maquillada. Así, la impunidad deviene, por obra y gracia de los artilugios de la palabra, en amnistía (la piden sin dimensionar que ésta es sólo aplicable a los que cometieron delitos. El tema es que ellos niegan esos delitos), en pacificación (teniendo en cuenta que no hay un enfrentamiento violento entre bandos, la “propuesta” resulta, por lo menos, impertinente) anunciada y declamada cómo la conditio sine qua non de la “prosperidad y el futuro promisorio de la patria”.
La fiebre pacificadora (eufemismo por impunidad, si vale a esta altura la aclaración) lleva a las “plumas prodigiosas” a elaborar escritos cómo este, que transcribo tal y cual me llegara:

De: Horacio Palma
Fecha: 11 de julio de 2009 13:44
Asunto: Re: Fwd: Rv: A raíz de la citación del ex Soldado Navascues
Para: D F

Jajajajajajajj....... Sopenco, necesitás tranfusión???.
Ni te imaginás lo que se viene. Bue...a lo mejor sí y por eso estash Nervioshooo!!!

Yo creo que lo que no se banca la izquierda rococó nacional, es que tras 30 años de mentiras, hoy no sea vergüenza hablar del último gobierno cívico militar (por suerte ya la presi transó con esta definición).
Vamos, por suerte, a una definitiva reconcialición.
Por un país sin presos polícos para el Bicentenario!!!!
jajajjaaj...qué te pasha sopenco.... estás nervioso. Qué te pasa undemonio, estás silencioso... qué te pasa Cuesta, estás en un pozo... qué te pasa baldomero, estás furioso... jajjja
Ya abandonaste hasta el copy paste!!!!
Qué frío tenés hermano!!!!... recontaron los votos?....sabés algo de un periodista entrerriano que sería asesor desde diciembre de un conocido productor recientemente electo???? Parece que hay muchos interesados en llegar el bicentenario sin presos políticos!!!!!!!

Chau Sopenco... prometo no abrir más un correo tuyo. Pero te lo prometo.
Abrazo!!! ajajajjaja

Bueno, no hace falta ser un experto en análisis del discurso para inferir de este escrito la cantidad y la calidad de expectativas que éste genuino y conspicuo vocero y representante de los trasnochados y nostálgicos que todavía defienden la represión ilegal, había puesto en la derrota K.

Por supuesto que el mismo “escribidor contumaz” de cuya pluma salió este mensaje, no dio cuenta de la estrepitosa caída de sus fascitoides pretensiones. Este “memorioso completo” parece que paradójicamente se olvida de lo que escribe y en cosecuencia no ratifica ni rectifica lo dicho. Lisa y llanamente, se hace olímpicamente el boludo. Actitud más que prudente cuando el provocador no tiene los atributos que hacen falta para sostener con el lomo lo que se dice con la jeta.


Casi un carta abierta
Vamos con el segundo ejemplo de cómo a la hora interpretar la realidad se puede mear a kilómetros del tarro, salpicarse los zapatos, guarda la última gotita para el pantalón y, de paso, conformarse con las migas del mantel del gran asado que otros se comieron.

Pero antes, vale un aclaración: Pedrito es tímido, vive en el oscuro, tal vez confortable, quizás seguro y a lo mejor inevitable, mundo que queda justo debajo de la pollera de “la chechu”. De vez en cuando se asoma y escribe y se envalentona recordando su época de autómata obediente al servicio de una institución derrotada, ideológicamente por aquellos que se enfrentaron al genocidio de la dictadura y los meten en cana uno a uno; y militarmente, por los que refrendando su predominio sobre las Islas Malvinas los humillaron en una guerra de verdad.
Transcribo literalmente la “evaluación” única posible (y única esperable) que elaborara el “secretario de redacción” del recientemente fenecido pasquín derechozo, “B1”:

De: Pedro Rafael Mercado
Para: D F
Fecha: 24 de marzo de 2010 13:38
asunto Re: [diasporaNoticias] Por la Concordia Nacional ingrese y vote por el SI

Manuelita... escucharla a Cristina? Estás loca? Tenemos bastantes cosas que hacer... para perder el tiempo de esa forma... pero te pregunto... en que parte de la Plaza vas a estar? con Madres 1, Madres, 2, Abuelas, Izquierda? COntame un poquito... si ya parecen los árabes... no se quieren ni entre ustedes...

Pedro

Pedrito, desde la seguridad de polleras adentro, es un infatigable adalid de la pacificación, la reconciliación, la memoria completa, la verdadera historia, la amnistía. En una palabra, de la IMPUNIDAD.

Los vahos nauseabundos que flotan en el ambiente intra polleras dónde habita Pedrito, lo narcotizan de tal forma, que confunde, se ilusiona, se engaña a sí mismo, se miente y se cree sus propias mentiras. Por eso, Pedrito, hay algo que te quiero decir:

Pedrito, es cierto que hubo muchos actos, muchas plazas; pero también es cierto que el más modesto de esos actos convoca a más y mejores personas que el mas exitoso acto organizado un 5 de octubre por “ustedes” los reivindicadotes del horror.
Pedrito, todos esos, los que hicieron actos por separado coinciden en algo: todos, todos, todos, piden JUICIO Y CASTIGO para los militares genocidas, y eso, de mínima.
Te equivocás Pedrito, siempre te equivocás, siempre. Te equivocás cuando salís de la pollera para abrazarte con un “guerrillero arrepentido”, porque los que juntan llaves para la estatua a Videla dicen que sos un vendido. Te equivocás, cuando apostás a Duhalde para que lleve adelante tus anelos de impunidad (vos le decís amnistía), porque los gorilas recalcitrantes (bien sabés que toda la marina lo és) se asquean ante la sola posibilidad de tener que votar a un “peroncho”.
Te equivocás cuando pedís reconciliación (mejor decile impunidad) porque la pedís desde la posición del delincuente. El victimario pide reconciliación y la víctima pide justicia. Siempre es así, nunca al revés, porque el primero trata de evitar que se le infrinja un daño, el segundo, que se repare lo ya dañado.
Me decís que no escuchás a la presidenta, pero sin embargo no hacés más que criticar sus dichos, y eso también te equivocás.
Pedrito, tomá un poco de aire fresco, el viciado ambiente polleríl te hace soñar con amnistías, reconciliación y pacificaciones, mientras que en el mundo exterior y en la realidad se sigue buscando, se sigue identificando, se sigue juzgando y se sigue condenando. Hacelo Pedrito, no te vas a arrepentir, mirá que el “bice”, está ahí nomás.

miércoles, 24 de marzo de 2010

sábado, 13 de marzo de 2010

La realidad, lejos del sentido común.(II)

Lo destituyente, una vez más

Por Sandra Russo

Imagen: Daniel Dabove.

La escena podría inscribirse en el grotesco argentino: los que contrajeron deuda y quemaron reservas se enloquecen porque, sin haber dado ellos su consentimiento, el Gobierno se desendeuda con las reservas que él mismo acumuló. Los mercados bullen expectantes por la salida del default, pero ellos, que han sido históricamente los lobbystas de los mercados, se contorsionan en televisión para evitar contestar cómo pagarían ellos la deuda, si así como lo propone el Gobierno les repugna. Evitan decir “ajuste”. La pregunta fue formulada ayer hasta en TN, y eso tiene una lógica y merecimiento que forma parte de lo que los enloquece: la hizo por la mañana en cadena nacional Cristina Fernández. Los medios monopólicos no tuvieron más remedio que recoger el guante.

Están tan acostumbrados al periodismo servil de los medios monopólicos, que la pregunta del cronista de Duro de domar, un programa tendiente a lo farandulero, los ensombreció en la conferencia de prensa que dieron todos juntos todavía relamiéndose por haber rechazado el pliego de la directora del Banco Central: “¿La medida que toma el Gobierno ahora no está dirigida a pagar las deudas que contrajo en parte el gobierno de la Alianza y el default que decretó el doctor Rodríguez Saá?”. Allí estaban entre otros Rodríguez Saá y Gerardo Morales. Es una pregunta de estricto sentido común, pertinente y sencilla. Se rieron. Pusieron cara de “uh, éste vino a provocar”.

El sector mayoritario del periodismo televisivo está a sueldo de los medios concentrados. Ultimamente las nuevas camadas de periodistas que incorpora el monopolio Clarín no salen de la UBA sino de la maestría que ellos mismos crearon junto con la Universidad San Andrés. Hace unas semanas, en el suplemento Zona de Clarín, fueron publicados “algunos de los mejores trabajos” de esa maestría en periodismo. Una de ellas tomaba como fuente un mail anónimo que indicaba que los sueldos del programa 6, 7, 8, del que formo parte, eran de entre 90 y 40 mil pesos. Orlando Barone y yo cobrábamos 40 mil pesos, según ese correo sin firma que circuló por Internet. No sé si me molestó más la mentira, o que supusieran que yo aceptaría un sueldo tanto más bajo que el de mis compañeros. Una buena pieza de carne podrida, amplificada por Clarín, La Nación, Perfil y Crítica, todos con intereses extraperiodísticos.

Aunque el silencio es más elegante que el griterío, a veces uno cuando calla parece que otorga. Pero además esa información falsa en la que se basaron muchas notas reafirma un mecanismo discursivo que es más grave que la falsedad de la especie: en todo caso, la falsedad de la información estaba dirigida a desprestigiar opiniones que son estricta minoría en el universo mediático. Si los pobres van a los actos por la coca y el chori, nosotros vamos al canal por el cheque. Ni unos ni otros tienen convicciones, leales saberes y entenderes, conciencia.

La ley de medios está suspendida por una jueza mendocina, Pura de Arrabal, que fue la misma que falló a favor del grupo Vila Manzano y en contra de Canal 7. Los jueces de la Corte Suprema dicen que “el problema es político, no lo podemos resolver los jueces” (Zaffaroni), y que “los jueces no deben gobernar” (Lorenzetti). Pero hay jueces que fallan imbuidos de las mismas sospechas que la oposición. La oposición puede exponerse a actuar guiada por la sospecha, de hecho es uno de sus recursos más frecuentados. Pero que lo hagan los jueces es institucionalmente más grave.

Hay periodistas que han llegado a reclamar la censura a 6, 7, 8, con el argumento de que Canal 7 “es de todos”. La televisión pública debe garantizar prioritariamente la pluralidad de opiniones. Invito a cualquier argentino a recorrer la televisión de aire y a revisar cuántos programas incorporan el punto de vista del Gobierno, sobre todo en lo que hace a su modelo económico y social, en su análisis. No hay ninguno. El pensamiento único en materia de comunicación es el del monopolio. En los medios, hoy no se puede ser opositor a la oposición. Así le fue a Luis Novaresio, a quien Mariano Grondona echó de su programa después de haber hecho preguntas molestas a una diputada de la Coalición Cívica con respecto a la ley de ADN. Curioso: ningún medio habló de censura.

No la imaginamos, la vimos y la escuchamos a Carrió en el Senado, invitada especialmente por los honorables nuevos senadores. Esta mujer sin estribos dijo allí mismo que haría una denuncia penal “por estafa y quiebre del orden institucional” a la Presidenta y a Mercedes Marcó del Pont. No la aplaudieron, pero tenían ganas. Dijo que iría a la OEA a pedir apoyo. Ellos asentían. Gracias al sector de centroizquierda que sigue ciego a la operación golpista, Carrió tiene cancha ahora para desparramar sus paranoias. La loca de la casa siempre ha sido funcional a los señores.

Y hoy veo que los medios monopólicos, de manera idéntica a la oposición, incluido ese sector de centroizquierda, vuelven a calificar de “exagerada” la denuncia destituyente. Dirían lo mismo incluso si pudieran lograrlo. Dirían que “exageran”. La oposición puede decir que llueve de abajo para arriba: los periodistas monopólicos dan entidad a todas sus pavadas.

Hoy está muy claro que la defensa del Gobierno es la defensa de un modelo, que podría liderar hoy una fuerza política y alguna otra en el futuro. Pero habrá que pensar en hacerlo sin algunos aliados que parecían naturales y que demuestran que no lo son. Ellos seguirán marchando hacia sus condiciones prerrevolucionarias, que como no molestan mucho pueden incluso ventilar en TN.

Hoy hay una pelea concreta entre un modelo de Estado de bienestar y un modelo de Estado neoliberal, con todos los matices que uno le quiera agregar. Pero lo que se juega hoy es eso, no la inmortalidad de los ángeles ni el color de la cara de Dios. Es una pelea antigua, que comenzó a darse en la posguerra. Una pelea entre dos formas de capitalismo. Suena a poco, pero así de derechizado está el mundo. No es ninguna novedad que en Brasil a Lula lo acusan de “derechista” y en Estados Unidos a Obama lo acusan de “izquierdista”.

Cuando Patricia Bullrich dice que el Gobierno tiene que ir a decirles “qué cosas del presupuesto va a suspender para pagar la deuda”, ningún insert de Grecia o España ayuda a contextualizar el monstruo que asoma de su paladar. Dicen todos cualquier cosa a toda hora. Hacen recordar a otros personajes que no sólo cuentan con el apoyo de los medios, sino que son sus dueños: Roberto Micheletti en Honduras o Silvio Berlusconi en Italia.

No es una pizca de exagerado hablar de operaciones destituyentes. Las hay, las conocen, las ventilan, las analizan, las promueven o son cómplices por omisión. No lo blanquean porque son golpistas u oportunistas. Y si no hay ni habrá destitución, no es porque la oposición defienda la institucionalidad ni la Constitución, sino porque la gente no come vidrio, y porque en este país ya hemos sufrido demasiado.


Fuente: Pagina 12

lunes, 8 de marzo de 2010

Las cosas por su nombre

"Es hora de volver a llamar a las cosas por su nombre, de comprender de una vez por todas qué es la izquierda y qué es la derecha. No se trata de meras palabras para pronunciar en la mesa del café, son actitudes, modos de ver y de entender el mundo. Hoy izquierda en nuestro país significa un modelo que integra a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que impone el juicio y castigo a los genocidas y propone políticas de gobierno en beneficio de los que menos tienen. Derecha es el modelo inversamente opuesto, es el que contiene a la Pando y proclama el perdón a todos los asesinos de la última dictadura, es el que pretende retomar la fórmula neoliberal, con el consabido recorte del gasto público en perjuicio de los más necesitados. Es, en pocas palabras, lo que nos tocó vivir hasta los dramáticos episodios del 2001"

Pagina 12 - hoy-

¿Dónde está la izquierda?

Por Vicente Battista





sábado, 6 de marzo de 2010

¡Alberte, compañero!




Carta abierta de Bernardo Alberte a Jorge Rafael Videla
Por Bernardo Alberte Tcnel. (RE)
En la madrugada del 24 de marzo de l976 era asesinado por fuerzas combinadas del ejército y policiales, el Tcnel. (R.E.) Bernardo Alberte; horas antes había terminado de escribir esta carta donde denunciaba la represión ilegal y la complicidad de las F.F.A.A.
Buenos Aires, 24 de marzo 1976.

Al Sr. Teniente General
D. Jorge Rafael Videla
Comandante General del Ejército
S____________/___________D

Me dirijo a Ud. a los efectos de informar lo siguiente:

1.- El dia 20-III-76, a las 20 horas, un grupo armado intento secuestrarme, en mis oficinas de la calle Rivadavia 764, 1º, con el aparente propósito de asesinarme. Acababa de retirarme del lugar elegido por esa banda armada unos minutos antes, lo que me permitió observar el operativo desde la calle, asi como el gran despliegue de elementos materiales y humanos utilizados.

2.- La observación personal de los hechos me permite asegurar a Ud. que se trataban de efectivos de seguridad, que luego de detener a tres personas que se encontraban en las citadas oficinas, esposarlas, vendarle los ojos y cargarlas en los vehículos, se desplazaron velozmente por la calle Rivadavia hacia el oeste, sin poder seguirlos, por no poder disponer de vehiculo propio en ese momento. El desplazamiento se produjo con los acostumbrados toques de sirena de los vehículos policiales.

3.- El dia anterior en un operativo vinculado con el ya descripto fue secuestrado y luego asesinado el joven peronista Máximo Augusto Altieri.

4.- En las citadas oficinas desarrollo actividades políticas vinculadas al Movimiento Peronista, formando parte de la Corriente Peronista “26 de Julio” cuyo ideario surge de la documentación que adjunto.

5.- La presente denuncia formal y escrita la presento en esta oportunidad luego de haber agotado todos los medios para averiguar el paradero del joven Altieri, vivo, lo que conseguí, pero muerto el dia sábado 20, despues de gestiones infructuosas realizadas en ese Comando General; en el Ministerio del Interior y a través de vinculaciones personales con camaradas relacionados con los Servicios de Informaciones.

6.- La búsqueda personal realizada junto a su padre, fue facilitada por compañeros peronistas de la Municipalidad de Avellaneda y por personal policial de la Comisaría 1ª. de esa ciudad, lo que me permitió hallarlo acribillado a balazos en la morgue del cementerio de Avellaneda, sin identificar, en avanzado estado de descomposición, con el vientre abierto y con las vísceras al aire. El cadáver era un simple N.N., a los cuatro dias de haber sido encontrado por la policía de Tristan Suárez, en su jurisdicción, habiendo fallado en él el método eficaz y habitual de identificación sin causa justificada.

7.- Es muy probable que si no hubiera mediado la decisión de encontrarlo y la colaboración del personal descripto hubiera desaparecido toda posibilidad de que sus familiares ejercieran el derecho de darle sepultura cristiana.

Estos son los hechos que informo al Sr. Comandante General, pero que como información sintética y descripción objetiva, no tiene mucha importancia dentro de todo el contexto de violencia que caracteriza la situación política argentina, si no va acompañada de una apreciación que me siento con el derecho de hacer y con la obligación de señalar, por mi condición de Jefe retirado de las F.F. A.A., cuya trayectoria dentro de la Institución el Sr. Comandante General conoce bien; por mi actuación política dentro del Movimiento Peronista, donde ocupe la mas alta jerarquía dentro del país durante parte del exilio del General Perón y por la militancia política que continuo realizando dentro del movimiento mayoritario, lo que me confiere, por lo menos, la experiencia que muchos necesitan para acceder a una realidad que se les escapa y que los supera, lo que es grave cuando ello le ocurre a quienes tienen la responsabilidad de asumirla, comprenderla y conducirla con acierto.

En mis apreciaciones el Sr. Comandante encontraría excesos si no aclarara que me siento en condiciones de dirigirme a Ud., no con mis simples atributos de oficial retirado de las F.F.A.A., que me subordinarían y me limitarían, y por consiguiente, harían de mis consideraciones una formal, simple e insuficiente apreciación que carecería de valor.
Sin dejar de expresarle a Ud. el respeto que me merecen ciertas jerarquías, puedo asegurarle que la vida me ha enseñado a superarlas a todas, cuando de la necesidad de expresar el pensamiento se refiere. Esa fue mi norma, aun desde joven oficial; frente a Generales de la envergadura inigualada del General Juan D. Perón; frente a políticos y militantes; frente a los hechos simples y los más graves.
Esto me lo enseño la vida que transite como joven y como viejo como pobre y como rico; como obrero y como patrón; como militar y como civil; como jefe y como subordinado; como subversivo y como político; como libre y como preso;como perseguido, como prófugo, como exiliado, como peronista.

Sin duda avanzamos hacia un enfrentamiento hacia el que se nos quiere llevar gradualmente con falsas opciones y manejando falsos valores y alarma observar la ligereza y hasta la irresponsabilidad con que ciertas personas y ciertos sectores que tienen poder, poder transitorio, alientan el enfrentamiento con hechos o con palabras.

Y apuntando con este concepto a nuestros camaradas de las F.F.A.A. inquieta escucharlos en sus discursos fúnebres, por ejemplo, cuando ante sus muertos pareciera que quieren superar con palabras posturas que deben asumir con hechos silenciosos y positivos. Yo también tengo esa experiencia de discursos fúnebres. Hable en homenajes ante nuestros obreros y militantes muertos y también ante camaradas fusilados por otros camaradas, y comprendo ahora que no alcanzan las palabras, ni los discursos, ni las oraciones fúnebres ni las homilías de nuestros santos pastores de la Iglesia, para ocultar las causas que generan la violencia que esta entre nosotros desde hace mucho tiempo.

Reconozco que el que utiliza un muerto, su muerto, para desahogar su “bronca” por la injusticia de esa muerte, tiene derecho a hacerlo. Pero si siguiéramos en esa puja de exaltar a nuestros muertos,
¿Quien tiene más derecho?
- Aquél que tuvo la oportunidad de asistirlo y por lo menos, tocarlo aun caliente y desangrándose, o verlo recién “acicalado” por la funeraria, preparado para el homenaje y para transitar “limpio” hacia la gloria.
- O aquel que tiene que recogerlo sucio de un zanjon o de un pastizal, acribillado salvajemente; indefenso y maniatado, torturado y vendado sus ojos, en alto grado de descomposición, como dicen las autopsias, o como decimos nosotros, podrido y en condiciones de ser ya comida de gusanos ?.

Este es el destino de muchos de nuestros militantes y de nuestros obreros. ¿Puede algún Coronel o algún General, asumir alguna vez, con su discurso, una tragedia como esta?. Le ahorro la respuesta: no lo haga. Yo ya no lo hago más. No bastan ni sirven las palabras para evitarla.

¿Que nos pasa a los argentinos? cuando aceptamos clasificar a los muertos en “deseables” o “indeseables”; cuando nos acostumbramos y hasta toleramos y propiciamos los excesos del poder, cuando renunciamos al debate y aceptamos que los detentadores de ese poder puedan considerar que en todo caso sus excesos puedan encuadrarse jurídicamente en figuras como “excesos de defensa” u otros inventos; cuando negamos por boca de Generales de la Nación la democracia, con el argumento de que se podría propiciar un “gobierno ateo, materialista y totalitario”?.

Con estos conceptos no pretendemos enjuiciar a las F.F.A.A., porque no somos jueces y si lo fuéramos no tendríamos el poder para hacer cumplir la justicia. Solamente, hacer reflexiones que permitan comprender la necesidad de la autocrítica, que no se observa en la severidad de los pronunciamientos militares que ya es costumbre repetida escuchar.
Nosotros no consideramos a las F.F.A,A. como una institución poseedora de valores inmutables, sino como una institución humana que actúa para bien o para mal, de acuerdo a los hombres que circunstancialmente las dirigen. No son mejores ni peores que los hombres que la componen, y por consiguiente, no existe la continuidad histórica que iguala a todos los militares a través del tiempo con un mismo sello de excelencia, desinterés o patriotismo; tampoco el merito de una época alcanza a los protagonistas de otra, salvo que la revaliden con su propia conducta. Y lo mismo en lo que atañe a conductas infamantes.

Los meritos de San Martín no apañan a Quaranta, ni Fernández Suárez infama a Belgrano, a Dorrego o a Guemes. Podemos admirar al Almte Browm y negar al mismo tiempo a Rojas y a Benigno Varela. Podemos sentirnos deudores y herederos de tantos milicos que regaron con su sangre el suelo de América y de la Patria y no por ello atenuar nuestro juicio sobre los oficiales cómplices, ejecutores y consentidores de vejámenes y torturas.

Si además, en las averiguaciones del paradero del joven Altieri y en otras realizadas, comprobamos que su caso no es el único, que las morgues renuevan diariamente sus depósitos de cadáveres acribillados y que los órganos de seguridad no se asombran, de ningún modo, sino que lo aceptan como común y normal, comprendemos que el pesimismo sobre la verdadera y grave responsabilidad y misión de las fuerzas del orden se ha apoderado de ellas, en el mejor de los casos, pues hay otros en que se las puede suponer cómplices de esas matanzas.Sin duda este es un criterio antagónico con el que sustentan muchos militares que tienen un extraño concepto de su parentesco con la historia y con la gloria. Pero es claro, y si se lo recalca asi tan crudamente, es para evitar que se sigan cultivando prejuicios indiscriminados de un patriotismo que luego la historia nos revela como falso.
Es que los argentinos tenemos una ingrata experiencia acumulada en este siglo. Cuando con el argumento siempre esgrimido y ahora repetido, de la necesidad de defender “un estilo de vida”, nuestro estilo de vida, el Ejercito protagonizo como represor la historia de la “Patagonia trágica” y los obreros lo hicieron como mártires; cuando desde aviones navales con tripulación también de políticos se bombardeo al Pueblo en la Plaza de Mayo; cuando se fusilo en la Penitenciaria Nacional; en José León Suárez y en Campo de Mayo; cuando se fusilo en Trelew; cuando militares intervinieron en la profanación del cadáver de Evita, cuando el Ejercito en un gran operativo pretendió impedir el reencuentro del Pueblo con su líder; cuando representantes de las tres armas concurren a convocatorias de lo mas representativo de las empresas “lideres” y lo mas rancio de los terratenientes y ganaderos, para considerar la situación económica nacional y formular criticas al gobierno, sin asumir las propias, etc., la preocupación se apodera de los sectores populares, especialmente cuando se anuncia que el Ejercito intervendrá en la “subversión en las fabricas”, lugar de trabajo de nuestros obreros y nada se dice de hacerlo en las empresas, lugar de expoliación del país y del patrimonio nacional.
La situación es seria y también dramática, no solo para los trabajadores, sino también para las propias F.F.A.A., impulsadas a avanzar en un terreno, donde por plano inclinado serán llevadas a sustituir a las policías de los ambientes fabriles, hasta ahora privadas, y a ser custodios de los intereses de una de las partes, precisamente la menos indicada para representar el interés general.
A todas estas reflexiones dan lugar los 7 puntos primeros de esta nota, que describen una situación concreta.
Si a ello agregamos que bandas armadas se desplazan por la Capital de la Republica y por los centros poblados, sin respuesta alguna de las fuerzas encargadas del orden y sin que las autoridades responsables (en este caso el Jefe de la Policía Federal) tomen conocimiento, el problema es mas grave, no porque supongamos que el General jefe de esa policía no quisiera impedirlo, sino porque no puede : los hechos y las cosas lo superan.

Si escuchamos decir a funcionarios policiales que el joven Altieri ha sido “ajusticiado”, comprobamos a que nivel llego el respeto por el concepto de la justicia, a cuyo servicios ellos deber estar.
Todos estos hechos se han producido en el ámbito con el que ese Comando en Jefe esta relacionado, por la función que ha asumido y es por ello que lo pongo en su conocimiento.
Solamente y como colorario de todo esto corresponde hacer una ultima reflexión. Frente al concepto ya asentado de la inhabilidad de las F.F.A.A. para el ejercicio del poder político, experimentado en tres desgraciadas oportunidades en lo que va de este siglo, comienza ya a extenderse en la opinión publica el mismo concepto, pero en funciones que parecieran mas especificas de esas fuerzas: la del mantenimiento del orden y de la seguridad de las personas, a cuyo servicio han puesto ya oficiales en actividad.

Por ultimo hago saber al Sr. Comandante General que denuncias similares sobre el hecho a que da lugar esta, han sido formuladas ante instituciones políticas, de la Iglesia, empresarias, obreras y profesionales, donde a cada una se le hace conocer nuestro pensamiento sobre las responsabilidades de cada una.

Saludo al Sr. Comandante General

Bernardo Alberte
Tcnel.(R.

martes, 2 de marzo de 2010

JUGOSÍSIMO...LO - QUE - SE - VIENE...!!!

Prontito: los "nenes" del 601. Desde "héroes" que murieron el toma del cuartel de La Tablada, hasta viejos "carapintadas" involucrados en un intento de golpe de Estado en Bolivia.
Lo curioso: la esposa del "héroe" de La Tablada y el "carapintada" golpista pertenecen a la misma orga de derecha que pretende ser la contracara del UnaSur.


lunes, 1 de marzo de 2010

La realidad, lejos del sentido común.


libros

DOMINGO, 28 DE FEBRERO DE 2010

Angeles y demonios

En medio de una oleada de libros que operan una revisión de casos de muertes violentas en los ’70 para equipararlos al terrorismo de Estado, Símbolos y fantasmas es una investigación clara y precisa que busca desmontar el discurso procesista encubierto.

Por Alejandro Soifer

Cuatro casos de muertes violentas y nunca esclarecidas del todo: la del militar Argentino del Valle Larrabure, el ex presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu, el ideólogo de extrema derecha Jordán Bruno Genta y el sindicalista José Ignacio Rucci. En el seguimiento de estos cuatro casos de víctimas de la guerrilla se puede iniciar un viaje en Tren Fantasma que, a diferencia del de los viejos parques de diversiones, amenaza con no terminar.

Germán Ferrari –escritor, periodista y docente, actual jefe de redacción de la revista Nómade– se encarga de hacer un recuento de la campaña mediática y judicial que la derecha procesista vino llevando a cabo desde que el gobierno de Néstor Kirchner diera nuevo impulso a los juicios a ex represores e hiciera de la política de derechos humanos una de sus marcas distintivas. Los casos que analiza Ferrari tienen la particularidad de haber sido levantados como las banderas de su martirio por parte de grupos que intentan reflotar la “Teoría de los dos demonios” o al menos llegar a una “Teoría del empate” que equipare los crímenes de la guerrilla con los crímenes cometidos por el Estado durante los años 1976 y 1983.

Según recupera el autor, la legislación internacional, que se aplica a estos casos, indica precisamente que de ningún modo se pueden equiparar los crímenes cometidos por civiles y los cometidos por el Estado a los que denomina “Crímenes de lesa humanidad”, convirtiéndolos así en imprescriptibles. Este aspecto en particular enfurece a aquellos que hablan entonces de una “Memoria hemipléjica” y proponen como solución el juzgamiento tanto de ex guerrilleros como de militares o su peculiar y eufemística concepción de Reconciliación Nacional, que vendría a redundar en simple olvido.

La interpretación de estos grupos considera en su variante más exagerada y fantasiosa que, si logran que los crímenes de la guerrilla sean declarados de lesa humanidad, se abriría la posibilidad de llevar al banco de los acusados al matrimonio Kirchner debido a su pasado militante.

El Caso Larrabure (un militar secuestrado por el ERP por poco más de un año, hasta su presunto suicidio en cautiverio) resulta paradigmático para esta estrategia porque fue a partir de éste que se inició la embestida mediática y judicial, orquestada en buena parte por el hijo del militar en sus intervenciones desarrolladas a partir de cartas de lectores en el diario La Nación.

La investigación articula con un ritmo narrativo implacable la reconstrucción biográfica de estos personajes que algunos quieren subir al pedestal de mártires de la patria con el análisis de las campañas periodísticas y los textos fundacionales de la ideología del Proceso.

El autor se sumerge en los manifiestos, notas y revistas que operan actualmente en esta dirección haciendo un minucioso análisis de materiales como la revista B1 (de aparición ad hoc para apoyar el renacimiento de este retorno de los muertos vivos) dirigida por el desplazado militar Pedro Rafael Mercado y del libelo (de sangre) de ultraderecha Cabildo.

Ferrari intenta desarticular el sentido común exponiendo los textos y los hechos para que hablen por sí mismos, y antepone comentarios en los huecos que sus autores obviaron intencionalmente, cuestionando así ciertas concepciones fosilizadas en la opinión pública, a pesar de no haber sido nunca del todo aclaradas pero sí aprovechadas por los procesistas.

Símbolos y fantasmas es una herramienta contra el olvido y les muestra a los distraídos que hay que tener cuidado cuando se entra al Tren Fantasma, porque hay muchos muertos bien vivos.

Soretonto Acosta






"Sos la escoria remanyada que esgunfiás con tu presencia / de chitrulo sin carpeta, residuo del arrabal / tus hazañas de malevo al cuaderno de la ausencia / con el lápiz del recuerdo te las voy a enumerar". Busqué una descripción pertinente a éste integrante de la "valiente muchachada de la armada" y cómo en muchas otras ocasiones, el tango, en este caso "Farabute", lo pinta de cuerpo entero. Escoria remanyada, éste "soldado de la patria" era valiente sólo en el interior de la patota; lo era sólo cuando la impunidad estaba institucionalizada; lo era a la hora de secuestrar, torturar, violar, saquear vidas y bienes; lo era a la hora del "traslado", es decir, de asesinar.
Este "valiente" se siente intimidado por los aplausos que suscita ese "arma de guerra" que es la Carta Abierta a la Junta Militar, de Rodolfo Walsh. Todavía le tiene miedo. La inmensa figura de Rodolfo Walsh lo aplasta, lo perturba.
Este "valiente", al igual que otros impresentables de igual laya, dice que la "guerra" sigue. Y cómo la guerra sigue, define a un enemigo diverso, heterodoxo. No sólo le teme a la figura del inmortal Rodolfo. También le teme a quién sobrevivió al horror para contarlo; también le teme a la que fuera una niña robada a padres luego asesinados; y le teme al artista, al que le hubiera gustado tener entre sus manos cuando ésta escoria remanyada se creía amo de la vida y de la muerte.



Acosta es, apenas, la cara repugnante y visible de la pereGila procesista y progenocida. Comparten ideología y discurso. Describe "contextos", "situaciones", "momentos históricos"; argumenta con los número en la mano "no fueron 15.000, Walsh, miente, habrán sido apenas 9.000". Estos soretes admiten la desaparición forzada de personas e intentan una justificación que no les alcanza para espantar los fantasmas (y la justicia) que los persiguen.
No, muchachos. No, no y no. No "Vamos, por suerte, a una definitiva reconcialición.
Por un país sin presos políticos para el Bicentenario!!!!".
No se ilusionen muchachos, ni lo uno ni lo otro. No habrá reconciliación por que no la queremos y sí habrá presos, no políticos porque no los son; sí comunes, porqué eso sí los son.
Para los asesinos del pueblo la "la guerra no terminó" y tan es así, que tienen definido al enemigo, lo tienen marcado, lo tienen "colimado" (como le gusta decir a cacho de carne con ojos y director del tan berreta cómo extinto pasquín procesista) el enemigo es la víctima de otrora y el artista de hoy. Para los horrible y sus cómplice, el enemigo somos todos.